Este actor catalán que lleva 13 años participando en festivales de teatro de calle ha forjado su trabajo con cuatro espectáculos que han sido su escuela.
En su espectáculo Chez Leandre busca pequeñas respuestas y sus números artísticos están abiertos a la sorpresa en un encuentro continuo con el público para compartir con él sus 13 años de experiencia.
Para Leandre Rivera, la calle es su hogar, pero no se identifica con un homeless sino con un payaso que invita a todo aquél que se acerca a su espacio a participar en su juego.
Con su primer espectáculo, Street-tease, tropezó con la tenue línea donde se juntan humor y poesía y descubrió su amor por el teatro de calle, en la calle y para la calle.
En su segundo espectáculo Fragile, en un equilibrio sobre la misma línea que el primero, apareció además la lágrima. Con Play profundizó en el juego con el público, en la magia del momento y con Démodés compartió la casi olvidada historia del payaso tradicional, tan denostada pero muy importante para él.