Llego la vendimia

Cuando vives en un pueblo en el que la mayoría de la población se dedica a la agricultura hay fechas señaladas en el calendario que tienes que tener en cuenta y una de ellas es la de la vendimia, la recogida de la uva para la elaboración de esos vinos que nos gustan tanto.
Pues por fin ha llegado, después de una primavera seca y un verano sin lluvias no es de extrañar que la uva no haya cogido todo el peso que se esperaba, pero que se le va a hacer, los que vivimos de esto estamos expuestos a las inclemencias climatológicas, tan mala es una gran tormenta como una larga sequia. Recuerdo que hace un par de años todos los viñedos de la localidad quedaron asolados con una mala tormenta de granizo que destrozo todo lo que encontró a su paso justo unos días antes de empezar con la recolección.

Este año está todo preparado, las máquinas traídas de hermanosbenitezmoreno para poder hacer la labor más fácil. La vendimia es uno de los trabajos más duros de la agricultura, muchas horas, el calor de la mañana, el bochorno de la tarde, y el dolor de las lumbares de estar tanto tiempo agachado. No todo el mundo aguanta una temporada de vendimia, de hecho muchos se rinden antes de acabar la campaña que suele durar unos treinta días.

Los trabajos del campo suelen ser muy tediosos pero al mismo tiempo muy gratificantes. No hay nada mejor que tener un huerto. Un huerto en el que plantar tomates, pepinos, cebollas y calabacines, zanahorias y ajos. Plantar cualquier cosa que te apetezca, cuidar las matas, regarlas y mimarlas, estar ahí viéndolas crecer y germinar y después de unos meses recoger lo que has sembrado, y no en sentido metafórico si no hacer una buena ensalada de pepino y tomate o tener tus propias cebollas o zanahorias. Os lo digo por experiencia propia, la satisfacción es tan grande que hasta te saben mejor, las hortalizas que crías tú te saben mejor. Además sabes que no contienen pesticidas ni herbicidas y que están recogidos en su momento oportuno. No hay nada mejor que tener un huerto propio, si puedes hacerlo no lo dudes, además si tiene oportunidad de cuidar del huerto solo, es la mejor terapia que puede haber después de un duro día de trabajo, una cerveza fría, un huerto que cultivar y la soledad.