No sin mi coche

Quien tiene un coche tiene un tesoro. Sé que no es así pero se podría decir igualmente. Cuando te compras tu primer coche se convierte automáticamente en tu mejor amigo. No puedes vivir sin él, da igual si a salido de un concesionario y es nuevo y flamante o si ha salido de autorecambiosespla.es y tiene ya algunos años y algunos kilómetros, la verdad es que no importa mucho es tu coche y punto. Te encanta, no lo cambiarías por nada del mundo y tu padre lo sabe.

El primer coche es el más importante en la vida de un joven, cuando cumples los dieciocho y te compras un coche ya eres un hombre, ya no puedes hacer tonterías, es el cambio que más se nota, el de la adolescencia a la edad adulta,  empiezas a tener más responsabilidades, tener u coche es eso, ser más responsable no olvidemos que los accidentes de circulación no son un recuerdo, están ahí incompasibles, llenos de furia, arrebatando vida.

Tener un coche también te da mucha más libertad, puedes desplazarte a tu antojo, no tienes que pedir a nadie que te lleve, o pillar el tren o coger un autobús, puedes ir a donde te plazca sin dar explicaciones. Si llueve no te mojas, si hace frio no lo notas, son muchas las ventajas de tener un coche. Puedes ir acompañado de tus mejores cuatro amigos, podéis ir a donde queráis, de acampada, de fiesta, de vacaciones, a la universidad, al trabajo… todo esto lo haces también cuando eres más mayor, cuando tu primer coche ya está obsoleto, cuando han pasado los años y ya lleva muchas averías y muchos remiendos. Tu coche, ese que un día te hizo el chaval más feliz del mundo, chaval que hoy convertido en hombre va a tener que decir que no a ese coche tan especial, hombre que ya tienen una familia y más responsabilidades, hombre que ahora tienen un monovolumen con el que llevar a los niños al cole y que ya no usa su viejo coche porque es pequeño.

Vas a hacer todo lo posible por mantener tu coche, no lo quieres vender porque es tu coche, tu coche del alma, además nadie te daría nada por él, así que se queda en el garaje hasta nueva orden, hasta que haga falta el sitio y no te quede más remedio que llevarlo al desguace.