Un coche que guarda un valor sentimental

Somos muchas las personas que nos gusta guardar cosas de recuerdo, la primera vez que hemos ido a un hotel, a un parque temático o incluso el primer billete de tren cuando subimos por primera vez. Son muchos los recuerdos que nos invaden y no queremos que ninguno se pierda por el camino, seguro que a más de uno os ha pasado el haberos juntado con un amigo de la infancia y que alguna de las anécdotas que está contando no acordarnos en absoluto, y es que aún teniendo una buena capacidad de memoria son muchas las cosas que se nos escapan aunque no queramos, es más puede que hasta nos demos cuenta que nos acordamos incluso de cosas muy lejanas como si fueran en el momento y de lo que hemos comido ayer lo tengamos incluso que pensar dos veces. La mente humana es así, por eso tratamos de guardar esas pequeñas cosas, esos pequeños detalles que nos haga recordar ese momento determinado.

Muchos son los padres que apalabran las joyas quieren que sus hijos las hereden y las recuerden por siempre, otros las casas en vez de venderlas las dejan a su descendencia en pro de que todos los recuerdos sigan latentes dentro de ella y otros prefieren dejar coches antiguos en los que la familia de pequeños ha pasado por numerosas aventuras. Como vemos cada quien intenta guardar sus recuerdos de maneras diferente solo que  a veces nos es imposible conservarlos por diversos motivos. En mi caso fue la herencia de mi abuelo un viejo coche que ya no daba más que problemas, sabía que yo lo quería y no dudó en dejar sus últimos deseos para mí, pero claro como bien he dicho antes la vida nunca viene a gusto de todos y en mi caso el tener que mudarme de país hizo que no pudiera quedármelo y me tuviera que deshacer de él. Nadie tenía espacio para tenerlo por lo que tuve que decidir ponerme en contacto con otoniel.es un desguace que se encarga de las bajas de los vehículos y se encarga de reciclarlo de la mejor manera posible, un sitio donde por lo menos se que muchas de sus piezas igual le pueden servir a un coche igual, aunque difícil porque es muy viejo. Un coche con un gran valor sentimental que no olvidaré por muchos años que pasen.